miércoles, 11 de enero de 2012

Ruido


Buscaba el ruido en los bares, en las calles, en los cigarros y en un beso pero no encontraba más que silencios y drogas acústicas. La distribución aleatoria quizás no lo fuera tanto pues frente a él sólo cruzaban gatos negros y los largos caminos de Kafka.
Tiró una moneda al aire. Su suerte giró y giró y por fin salió tres veces cara.

domingo, 24 de julio de 2011

Querido diario VIII - Siempre a medio camino




La luz del sol trazaba recuerdos en mi almohada. No conseguía levantarme, el triunfo no es buen cebo. Mucho tiempo sin olgazanear. Veía cómo se iluminaba, cómo poco a poco se iba llenando de color y cómo el aire le ayudaba a arrastrar pasados. Y deseé. Pero mis víctimas siguen siendo el vacío y Herman Hesse, aunque hoy buscaré alguna nueva, quizás el señorito Mann ,el señorito Orwell, o el maleducado de Bukowski. Y tengo que solventar unas deudas con Satie, pero deberá esperar unos días hasta que la mercancía sea entregada. Y no soy capaz ni de colocar dos notas en cinco compases.

Y sin embargo hacía mucho tiempo que no veía esta luz reflejada en mi almohada.

viernes, 10 de junio de 2011




Deshojo mi imaginación mecánicamente, pulsando y cediendo mientras se embotan mis oídos. Rasgo el tiempo con tranquila impaciencia y comienzo a mecerme en quizás sin arrepentimientos. Una espina que saldrá cuando llegue la primavera y broten batidos en todos los trenes que sólo llevan stuff. Trenes que juegan con el tiempo y la ilusión ajena de forma monótona. Si se decidieran por lo menos a participar en estudios de ruido...

Sólo dos palabras para detenerlo todo, imposibles de pronunciar hasta que el viento huya al Paseo de los Jardines Efímeros.



Aconsejado por Nono y Braque

lunes, 23 de mayo de 2011

Diario VII - Tarde, siempre tarde



...
La gama de grises explotando en medio de un susurro y las dudas murmurando tras la ventana.

Espejos enfrentados.

Semejanzas de tonos clandestinos abultados entre cojines y sábanas.

La patología que asegura grandes incertidumbres.

Y todo.
Y todo.
Y gris.
Y montones de papeles para quemar sueños.
Y tú.
Y no-tú.
Y.
.
...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Diario VI - El cazador



Hastiado y sin rumbo recorría las calles vacías. Vacías como si les hubieran quitado el tapón y las hubieran volteado. Ahora, como entonces, en busca de una estrella. Max le acompañaba pero no era él. Los gatos huían de sus pasos rítmicos y amortiguados. Él, atento al desafío de los ninjas urbanos que ya no habitaban sombras.

Y su mala estrella era preguntarse.

lunes, 21 de marzo de 2011

Querido diario V - Más ninja que nunca




Se lamió el pelaje por segunda vez en su existencia. Había hecho mortales con las miradas y todavía sentía los chackras a máximo rendimiento. La insignificancia de haber perseguido un ratón le hubiera hecho sentir un depredador hecho y derecho, pero prefirió el no-camino, escogió no-andar y fue más eficaz a la hora del enfrentamiento. Un enfrentamiento brutal, tuvo que predecir todos los movimientos del adversario pero salió victorioso. No ronroneó.

Volvió sintiéndose otra cosa y hoy no se olvidó de pasear por los tejados.

sábado, 12 de marzo de 2011

Querido diario IV - Los gatos ninja




Esta mañana casi era un gato. Anoche lo había sido y al despertar solo quedaban restos de su metamorfosis. Sonreía. Ser animal era reconfortante. Siempre lo había sido pero solo se daba cuenta en momentos asi. Mientras se desperezaba recordaba la sonrisa con escarabajos y las mariposas en los ojos, su catalizador, su agente mutógeno. Y el ser animal solo era curiosidad e intuición, la ventana al todo y el absurdo de lo que le sujetaba. Debería haberse dado un paseo por los tejados y haber perseguido un par de ratones antes de volver a sus preocupaciones causales.

Y mientras se lamía el pelaje escuchaba ya como humano. Qué pena.